365 días de la “Querella Bárcenas”

Un balance de lo conseguido durante este año

Cuando se cumple un año de la presentación de la conocida como “Querella Bárcenas”, las cinco organizaciones querellantes hacen un balance muy positivo de lo conseguido hasta ahora. Y ello a pesar de la poca colaboración e incluso trabas por parte de instancias que deberían ser aliadas en el esclarecimiento de la verdad, como es el caso de la Fiscalía.

Hace un año que se presentó ante la Audiencia Nacional una querella criminal contra varios responsables del Partido Popular y presidentes de grandes empresas constructoras por las implicaciones penales que se desprendían de los llamados “papeles de Bárcenas”, publicados un mes antes. Como es sabido, la querella se interpuso por cinco organizaciones – Asociación Libre de Abogados, Asociación Justicia y Sociedad, Ecologistas en Acción, Federación de Los Verdes e Izquierda Unida– a la que se quisieron sumar otras, como CGT, algo que no fue permitido por el juez.

Con su admisión a trámite casi inmediata se cumplió el principal fin de la querella: evitar que siguieran prescribiendo los delitos que se deducían de los manuscritos del extesorero del PP. El 28 de febrero de 2013 se paraba, pues, el reloj de la prescripción de los presuntos cohechos, tráficos de influencias, prevaricaciones y otros delitos que poco a poco se van sustanciando a medida que avanzan las diligencias.

La presunta motivación para estas actuaciones ilícitas era, por parte de los constructores, la concesión de jugosos contratos de obras públicas –que han convertido a este país en récord mundial de infraestructuras de transporte infrautilizadas–, al tiempo que permitía toda una trama de sobresueldos y pagos en B en el Partido Popular.

Durante este año de proceso, las organizaciones querellantes quieren destacar el escaso interés mostrado por la Fiscalía para investigar lo ocurrido, así como los obstáculos levantados desde determinados sectores judiciales y gubernamentales tratando de evitar el progreso de la investigación. Y sin olvidar las misteriosas desapariciones de agendas y de registros de ingresos en la sede madrileña del PP o el formateado y desaparición de discos duros.

Pero a pesar de estas dificultades, como acusación popular hemos solicitado más de un centenar de diligencias de prueba, interrogado a decenas de testigos e imputados, solicitado gran cantidad de informes periciales y policiales así como documentación a empresas constructoras e instituciones públicas. Todo ello ha empujado a que Bárcenas ingresara en prisión y ya ha permitido acreditar casi 60 apuntes de sus papeles, además de conseguir que el número de imputados, en su mayor parte constructores, supere los 25.

Para las cinco organizaciones querellantes, todas las noticias que se van conociendo –cuentas en Suiza de constructores y políticos, puertas giratorias– nos indican que lo que se investiga en este proceso tiene mucho que ver con nuestra vida cotidiana. Confirma lo que ya sospechábamos: que los recortes que ahora se aplican sobre los sectores más desfavorecidos de la sociedad tienen su origen en el despilfarro de fondos públicos que ha permitido el enriquecimiento de unos pocos. Por ello esperemos que el trabajo de la Querella Bárcenas al menos consiga hacer pagar su responsabilidad a algunos de los culpables de esta injusta situación.